RICHIE KOTZEN
ASBURY ROCK, BUENOS AIRES , 3/10/2004


Este talentoso guitarrista se dio a conocer a finales de los 80s como un joven “guitar heroe”, tiene anotado en su curriculum el paso por Poison y Mr. Big, y además de una sólida carrera solista, estuvo en una banda junto al bajista Stanley Clarke. Material tenía de sobra para presentar, estaba la incógnita de cuál vertiente elegiría como principal en sus primeros shows en Argentina. Y acertó al elegir su lado de rock y blues sureño, donde sus dedos buscan el feeling antes que el virtuosismo. El sábado, en el teatro Gran Rivadavia de Floresta, había sido el debut, pero por mi parte asistí al show del día siguiente, en un local mucho más pequeño en el barrio de al lado (¡de Japón a Flores!, gritaba enfervorizado un pibe).
Power Trío (en realidad un cuarteto, con la ayuda de un tecladista) es un grupo instrumental, donde Leonardo Esjaita combina su gusto por violeros como Satriani y Vai, adentrándose con el resto de los músicos (Néstor Jaimes en bajo y Lucas Hasmat en batería) en momentos casi progresivos. For The Love Of God, de Vai, fue el cover elegido por este primer telonero. Arraigo es un nuevo grupo que presenta caras conocidas: el baterista Pato Strunz (ex Hermética y Malón), Javier Cuevas (actual guitarrista de Jerikó), Néstor Rodríguez (ex cantante de Temple y Quemar) y el bajista David Leonneti, quien pasó brevemente por Temple. Sus canciones tienen el sabor del metal de los 80s, pero recubiertas por un tamiz más actual, en especial gracias a los riffs cortados de Javier, aunque Strunz optó por ritmos y sonidos más básicos que los utilizados en su anterior proyecto, Simbiosis. Tienen como punto a favor el no haber caído en un estilo obvio, o cercano en demasía al trabajo que ya le conocemos. Kefrén por su parte también escaparon a lo previsible, pues en su nuevo álbum, Eléctrico, se sacaron de encima su conocida afición por Kiss. Una banda de hard rock pesado y hasta agresivo es lo que demostraron ser en su set.
RICHIE KOTZEN El escenario de Asbury Rock es reducido, no queda espacio entre banda y público, por lo que es ideal para este tipo de recitales. En formato trío, con su ex compañero de Mr. Big, Pat Torpey, en batería, y el ex bajista de Ozzy Osbourne y Vince Neil, Phil Soussan (una base más que sólida), Kotzen se dedicó a rockear con su Telecaster, sin hacer abuso de la misma, impresionando más que nada con el buen gusto. Salteó su “época Mike Varney” (la de los primeros álbumes), y en cambio optó por canciones de solos cálidos y tonos blueseros (por momentos me recordaba a Stevie Ray Vaughan), con su sencilla pero agradable voz al frente. Hubo varias del álbum Mother Heads Family Reunion, de 1994, así como de sus dos últimos lanzamientos, Change y Get Up, y no faltó su composición más popular, Stand, que escribió para Poison, la cual fue interpretada sólo por Richie y coreada por el público. Una noche de poca distorsión y mucha, mucha fuerza.

Exequiel Núñez, Revista Rock Brigade

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