AVALANCH
Los Poetas Han Muerto
ICARUS - CD
La legendaria épica del viejo continente presente en una de las más reconocidas bandas del actual metal español. Heavy Metal poderoso y clásico, que abarca desde ritmos progresivos a refinadas baladas. Incluye la participación de André Matos (Shaman).
AVALANCH
Avalanch vio la luz como cuarteto en el año 1988, en Asturias, España. Poco después un quinto miembro se unió al grupo, y gracias a varios conciertos se fueron haciendo de un lugar en la escena española. Tras algunos demos poco ambiciosos, en 1993 firmaron con el sello local Vudu Records para realizar la primera grabación profesional, “Ready To The Glory”, editada en vinilo y cassette. Hoy en día ningún miembro de aquél proyecto permanece en las filas de la formación, siendo Alberto Ardines el último músico que tocó en ella. La grabación no logró repercusión y la banda, a finales de 1994, se planteó la disolución. Pero Juan Lozano y el propio Ardines se contactaron con Alberto Rionda y Víctor García para ocuparse de las guitarras, y Francisco Fidalgo para hacer lo propio con el bajo. De esta manera la banda se fue perfilando ya de manera sólida.
Entre finales de 1996 y principios de 1997 dieron forma al auténtico debut de la banda, “La Llama Eterna”. La formación en ese momento estaba constituida por Juan Lozano a la voz, Alberto Rionda y el recién llegado Roberto García en guitarra, Franciso Fidalgo al bajo y Alberto Ardines en la batería. Además Rionda se encargaba también de los teclados. El álbum alcanzó una gran repercusión y Avalanch comenzó a asomarse con fuerza por los periódicos regionales y revistas especializadas. Pero la opinión generalizada era que la parte vocal constituía el punto más debil, ya que Lozano es un vocalista con un buen registro pero una peculiar y forzada entonación que a muchos nunca ha llegado a agradar. Por lo demás, el disco perfilaba toda una declaración de intenciones, cargado de virtuosismo por parte de Rionda.
Gracias a la respuesta hacia el álbum, Rionda se animó a grabarlo en una versión en inglés, encargándose él de la producción y aprovechando una buena oferta por parte del sello Underground Symphony. De este modo se editó “Eternal Flame”, que además de contar con las letras adaptadas al idioma inglés, vio mejorados los temas, sobre todo “Esclavo de la Ira” (“Slave of the Anger”), dotado ahora de una intro. Asimismo fue lanzada una versión limitada y conjunta del disco, conteniendo “La Llama Eterna” y “Eternal Flame”.
“Una de las mejores bandas de Heavy Metal en España en los últimos 20 años” (Metal Hammer); “El grupo de Heavy Metal que España estaba esperando” (Heavy Rock); son algunos de los titulares que presentaban al grupo en los medios. También fuera de las fronteras españolas el éxito fue rotundo, y en Febrero comenzó por España la gira de promoción del disco.
Pero no todo iban a ser alegrías, ya la falta de conexión tanto con el público como con el resto de la banda por parte del cantante Juan Lozano, llevaron al deterioro de las relaciones, y decidieron prescindir de él en plena gira. El sustituto fue un viejo conocido quien ya había tocado con ellos como guitarrista, pero que había decidido emprender carrera por su cuenta como vocalista: Víctor García. Este cantante aportó la imagen y actitud que estaban buscando, y aún cuando debió aprender los temas en poco días, la gira terminó por ser un rotundo éxito.
Con la formación más consolidada y unida que nunca, volvieron a los estudios Bunker para dar forma a un nuevo trabajo, el imprescindible y ya mítico “Llanto de un Héroe”. El disco fue producido por Alberto Rionda y masterizado en Metrópolis, Londres, por Tim Young, y fue editado en abril de 1999. En esta placa el sonido se endureció con respecto a “La Llama Eterna”, al contar con riffs más pesados, líneas de batería y bajo realmente frenéticas y la voz de Víctor (que incluso aportó dos temas), brindaron una nueva dimensión a la música de Avalanch. El grupo logró gran cantidad de galardones en las encuestas de las revistas especializadas, a la vez que sumó más seguidores.
La gira, esperada con ansia por muchos fans que aún no los habían visto en vivo o que querían volver a verlos presentando el nuevo material, mostró a una banda compenetrada de manera increíble, una alegría y optimismo sobre las tablas que unidos a la experiencia que habían adquirido en la gira anterior, lograron crear una auténtica fiesta metálica. La banda lo percibió y decidió plasmarlo en forma de disco en vivo. El día elegido fue el 18 de junio de 1999 y el lugar, la sala Quattro de Avilés, Asturias. Así fue editado “Días de Gloria”. Durante la gira fue haciéndose un lugar en la banda Iván Blanco, tecladista contratado para la ocasión para hacerse cargo de los teclados que Rionda había grabado en el disco. Al acabar la gira Iván fue admitido en el seno de Avalanch como sexto miembro.
Suele decirse que el tercer lanzamiento de una banda es el de consolidación y conscientes de ello, Avalanch entraron una vez más en los estudios Bunker de Alberto Rionda para registrar “El Ángel Caído”, lanzado en 2001. Un disco escrito enteramente por Rionda, que huye de los héroes españoles para adentrarse en un plano más espiritual, en leyendas e historias más atmosféricas e incluso bíblicas. El disco no tenía la fuerza aplastante de “Llanto de un Héroe” y no gustó tanto como él a los seguidores más heavies, sin embargo se trataba de un álbum más trabajado, más melódico y orquestal.
A la vuelta de la gira presentación del álbum, tras algunos problemas con cancelaciones de conciertos y ciertos roces internos (que sin embargo no se dejaron traslucir puertas afuera de la banda) se les comunicó a Víctor García y Alberto Ardines que habían decidido expulsarles del grupo. Esta noticia no dejó de caer como un balde de agua fría entre los seguidores que en muchas ocasiones se tornó en odio hacia Rionda debido al gran protagonismo que tenía en el grupo el vocalista, sobre todo en los conciertos. Más aún cuando se supo de los sustitutos, Ramón Lage (antiguo técnico de sonido de la banda y amigo de Rionda) y Marco Álvarez, quienes no venían de un pasado demasiado cercano al heavy metal. El cantante fue muy mal recibido en su debut sobre el escenario, y a esto se sumó que Roberto García e Iván Blanco dejaron poco después la formación. La explicación dada por el guitarrista y líder de Avalanch, Rionda, fue que ni Ardines, ni Iván, ni Roberto habían estado nunca preparados para grabar, limitándose su labor en vivo, mientras que Rionda se encargaba de preparar y tocar buena parte de la instrumentación.
Se cerraba de este modo una etapa en Avalanch de casi siete años gloriosos, muchos discos vendidos y espléndidos conciertos dados, y comenzaba otra que en esos momentos se veía casi con indignación, poco entusiasmo, sin esperar demasiado del nuevo grupo al que muchos creían que debería haber dejado de llamarse Avalanch, tras el cambio de cuatro miembros en cuestión de pocos meses. Pero Rionda se veía más entusiasmado que nunca con su nuevo proyecto, aún pesándole en el corazón la perdida de Iván y Roberto, amigos de toda la vida. Buscó sustitutos y los encontró en Dani León (quien no llegó a grabar) a la guitarra y Roberto Junquera a los teclados, quien tampoco participó de las sesiones de estudio, pero colaboró con la flauta.
El disco estaba ya casi acabado, y no eran pocas las expectativas que despertaba ni las ganas que tenía Rionda de demostrar una vez más que no estaba equivocado, que podía componer una joya musical en medio de un año polémico, y que era capaz de dar lo mejor de sí. Finalmente el título fue “Los Poetas Han Muerto”, y la portada volvió a correr a cargo del renombrado artista español Luis Royo, quien ya había satisfecho a todos con “El Ángel Caído” y transmitía aún más exquisitez que en aquella tapa, una armonía y calma que representa perfectamente el espíritu del disco.
Un álbum pulido hasta el último detalle, armonioso y encantador, y si bien la respuesta de los fans fue desigual, sin dudas se trata del más maduro trabajo de Avalanch. Como atractivo extra, cuenta con la colaboración de André Matos, ex Angra y actual Shaman. El gran triunfador, aparte de Rionda, fue Ramón quien demostró ser el cantante capacitado para ocupar ese puesto, que no vino a imitar a nadie sino a impregnar la música del grupo con su estilo, con su voz melódica y agradable.
La amistad que surgió entre Shaman y Avalanch durante el festival Viñarok 2002 dio su primer fruto con la mencionada colaboración, pero sobre todo por la invitación hacia el grupo brasilero para compartir cartel con ellos en una gira por España, que fue retribuida con el pedido para que Avalanch toque en Sudamérica. Esta gira incluye fechas en Brasil -una de ellas como soporte de Grave Digger, en la ciudad de São Paulo-, y en Chile, Ecuador, Venezuela, Colombia y México.
La formación se ha consolidado en las últimas presentaciones por la península ibérica, y sobre todo el nuevo cantante demostró su capacidad vocal y presencia escénica. Decididamente Avalanch han resurgido de sus cenizas, y nuevamente están prestos a demostrar que junto a bandas como Mägo de Oz y Tierra Santa, son la cabeza del Heavy Metal español en el resto del mundo.
FORMACION:
Ramón Lage - Voz
Alberto Rionda - Guitarra
Daniel León - Guitarra
Francisco Fidalgo - Bajo
Marco Álvarez - Bateria
Roberto Junquera - Teclados
SITIO WEB OFICIAL:
http://www.avalanch.net
DISCOGRAFIA:
La Llama Eterna (1997)
Llanto de un Héroe (1999)
Días de Gloria (en vivo, 2000)
El Ángel Caído (2001)
Los Poetas Han Muerto (2003)